De la nada al recuerdo. De la respiración al movimiento. Del movimiento a la materia. Desde que me tragué mi propio cerebro todo es vacío. Y yo una ascidia. O así por lo menos es como lo siento. Un viaje. Un ser desgraciado. Un ser que con su cuerpo y sus extensiones ocupa un espacio. Ese soy yo, soy Garun Null.