Querer guardar aquello que no cabe en ninguna parte: los olores que no se pueden conservar, las palabras nunca dichas, ni tan siquiera escritas, las fotos no tomadas, las miradas que no caben en palabras ni silencios… Todo aquello ocurre en el espacio del cuerpo, un recuerdo físico que solo existe ahí. Kea es un intento de preservar algo que se esfuma en cuanto es.